viernes, 22 de febrero de 2013

¡¡AGONÍAS!!



Ansioso, egoísta... la agonía que algún ser humano sufre por atesorar es patológica, su enfermedad “ahoga” la esperanza de ser feliz a mucha gente mientras él atiborra su ego con tesoros carísimos que, al fin y al cabo, para lo único que le sirven es como “medicación”, pisotea a un sin fin de gente “sana”, su locura le obliga a vivir como un dios, por lo que debería ser tratado con urgencia, su agonía por atesorar le impide ser feliz, es una enfermedad común entre monarcas, burgueses, dictadores... su afición enfermiza por “atesorar” mano de obra que trabaje para él, le lleva a deducir que quien vive mal es él, que quien sufre por tener que proporcionar suficiente dinero para pagar sueldos es él, no ve que él atesora cada mes lo mismo que cobran sus mil “esclavos” juntos, la agonía perfecta, la sufre el enfermo y quien trabaja para él, la debilidad humana por atesorar arruina al agónico y como sólo hace que acumular, repercute en toda la población. La medicina avanza, pero no lo suficiente como para curar a esta clase de enfermos peligrosos, en los tiempos que vivimos una persona normal que se precie de ello, no es capaz de vivir en una casa con cien habitaciones, disponer de cincuenta coches de lujo... si no sufre algún trastorno, el de la agonía, máxime si sus congéneres han de dormir en un cajero entre cartones, la crueldad agónica de millonarios en egoísmo tiene que ser atajada con fármacos. Monarcas, burgueses, dictadores... rezad porque la medicina descubra algún remedio antes de que vuestra enfermedad os meta en la cárcel, os aseguro que vivir en una casa normal no es malo, es vuestra mente la que no deja que un país funcione, es vuestra dolencia por atesorar riqueza y reverencias lo que os conlleva al sufrimiento.
El agonías compulsivo roba con triquiñuelas y artimañas, el agonías del “pedestal” hace o manda hacer leyes para poder robar legalmente, en cualquier caso los dos padecen la misma enfermedad, llega un momento que lo atesorado sólo sirve para que el montón sea cada vez más grande, al mismo tiempo la miseria del pueblo es cada día más mísera y curiosamente el enfermo no ve cómo personas como él malviven rebuscando en la basura y si lo ve le da igual, su placebo es atesorar dinero, coches, joyas... :..La agonía que sufre no mata al enfermo, sin embargo desequilibra la normal trayectoria del pueblo llano.
Monarcas, burgueses, dictadores... vuestra afección ha matado más seres humanos que cualquier epidemia.
21-02-13